Además de la conducción de los espacios informativos, la conductora Hannia Novell dejó salir su otra personalidad, esa que la lleva a los más oscuros rincones del pensamiento criminal, para enfrentarlos en su reciente libro titulado Trazos de sangre. Uno de los rostros informativos de la televisora TV Azteca mencionó que su creación se empezó a gestar a partir de los cuentos que publicó en un medio de comunicación y tras el comentario de un amigo: "¿Por qué no lo conviertes en una novela?". Y ahora ha lanzado al mercado esta historia. En Trazos de sangre, Hannia presenta en la ficción a un asesino serial de mujeres que comete sus homicidios en la Ciudad de México. Sin embargo, para adquirir una insana relevancia, el multihomicida tiene un objetivo: acabar con la vida de una importante conductora de noticias. "Es mucho la historia de mi carrera, los temas que nos arroja, del periodismo criminal, de carácter social y petición de justicia. El juego del asesino que persigue a la periodista, es un álter ego, trato
Hannia Novell, acechada por un asesino
Además de la conducción de los espacios informativos, la conductora Hannia Novell dejó salir su otra personalidad, esa que la lleva a los más oscuros rincones del pensamiento criminal, para enfrentarlos en su reciente libro titulado Trazos de sangre. Uno de los rostros informativos de la televisora TV Azteca mencionó que su creación se empezó a gestar a partir de los cuentos que publicó en un medio de comunicación y tras el comentario de un amigo: "¿Por qué no lo conviertes en una novela?". Y ahora ha lanzado al mercado esta historia. En Trazos de sangre, Hannia presenta en la ficción a un asesino serial de mujeres que comete sus homicidios en la Ciudad de México. Sin embargo, para adquirir una insana relevancia, el multihomicida tiene un objetivo: acabar con la vida de una importante conductora de noticias. "Es mucho la historia de mi carrera, los temas que nos arroja, del periodismo criminal, de carácter social y petición de justicia. El juego del asesino que persigue a la periodista, es un álter ego, trato