En 1969, un joven Héctor Manjarrez, de 24 años, estuvo durante un mes en la cárcel de Burgos (España), detrás de cuyos muros medievales aprendió a convivir con militantes del grupo terrorista ETA, asaltantes de bancos y ladrones comunes. Ya fuera del penal, el mexicano de cabellera larga, que llegaba de Londres a la Barcelona franquista y quería visitar lugares de la poesía de Antonio Machado y ciudades de Andalucía y Castilla, sufrió la persecución de la policía y el hostigamiento de los españoles, experiencia que lo marcó profundamente e intentó convertir en literatura. Sin embargo, después de 50 años de cargar con esta historia, de pensar cómo escribirla, de olvidarla y regresar a ella, de hacer varias versiones y romperlas, por fin, durante la pandemia, el escritor nacido en 1945 encontró la fórmula de compartirla. Con la novela La prisión en invierno (Era), comenta en entrevista con Excélsior, se cierra un capítulo importante de su vida, porque se ha podido "desprender de esa piel" y quedar libre para
Héctor Manjarrez, un mexicano en el franquismo
En 1969, un joven Héctor Manjarrez, de 24 años, estuvo durante un mes en la cárcel de Burgos (España), detrás de cuyos muros medievales aprendió a convivir con militantes del grupo terrorista ETA, asaltantes de bancos y ladrones comunes. Ya fuera del penal, el mexicano de cabellera larga, que llegaba de Londres a la Barcelona franquista y quería visitar lugares de la poesía de Antonio Machado y ciudades de Andalucía y Castilla, sufrió la persecución de la policía y el hostigamiento de los españoles, experiencia que lo marcó profundamente e intentó convertir en literatura. Sin embargo, después de 50 años de cargar con esta historia, de pensar cómo escribirla, de olvidarla y regresar a ella, de hacer varias versiones y romperlas, por fin, durante la pandemia, el escritor nacido en 1945 encontró la fórmula de compartirla. Con la novela La prisión en invierno (Era), comenta en entrevista con Excélsior, se cierra un capítulo importante de su vida, porque se ha podido "desprender de esa piel" y quedar libre para