Hellboy

En 2004, las películas de superhéroes aún se consideraban un género menor. Aunque Bryan Singer había conseguido dignificar a los X-men con sus dos primeras cintas y Sam Raimi había lanzado su primera Spider-Man, el público aún no había olvidado “horrores” como Spawn y Batman & Robin, y se sentía reticente respecto a la idea de ir a ver una película de supertipos. Sobre todo si no era un clase A, conocido por todos, como Superman o Batman. Sin embargo, Guillermo del Toro, ese pequeño genio loco mexicano, demostró que era posible un filme de superhéroes diferente. O al menos, si no de superhéroes, hacer una cinta basada en un comic-book y (más importante todavía) que recordara al material original, sin por ello sacrificar su alcance y calado entre el público generalista, que aún era muy reacio a este tipo de propuestas. ¿El elegido? Hellboy, un personaje creado por el dibujante y guionista Mike Mignola en los años 90 para Dark Horse y que por aquella época gozaba de bastante buena salud editorial. Del Toro reun