Para comprender la figura de Hernán Cortés, a 500 años de su llegada a América, que se cumplen este 22 de abril, hay que acercarse sin prejuicios, pues no se trata de un villano, tampoco de un héroe, "solo fue un hombre de su época", explica el historiador José Manuel Chávez Gómez (Ciudad de México, 1969). El investigador de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia es uno de los organizadores, junto con Aurora Díez-Canedo, del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, del coloquio 500 años del desembarco de Hernán Cortés: 1519-2019, que se realizará en ambas instituciones del 6 al 9 de mayo. El encuentro reunirá a más de 40 especialistas que analizarán el contexto en el cual se dio la expedición y desembarco de los españoles, sobre todo para diluir varios mitos, entre estos el que dice que se les recibió pensando que eran dioses. "No fue así —señala Chávez Gómez—, desde un principio, cuando Cortés llegó al primer asenta
Hernán Cortés, ni villano ni héroe
Para comprender la figura de Hernán Cortés, a 500 años de su llegada a América, que se cumplen este 22 de abril, hay que acercarse sin prejuicios, pues no se trata de un villano, tampoco de un héroe, "solo fue un hombre de su época", explica el historiador José Manuel Chávez Gómez (Ciudad de México, 1969). El investigador de la Dirección de Estudios Históricos del Instituto Nacional de Antropología e Historia es uno de los organizadores, junto con Aurora Díez-Canedo, del Instituto de Investigaciones Filológicas de la Universidad Nacional Autónoma de México, del coloquio 500 años del desembarco de Hernán Cortés: 1519-2019, que se realizará en ambas instituciones del 6 al 9 de mayo. El encuentro reunirá a más de 40 especialistas que analizarán el contexto en el cual se dio la expedición y desembarco de los españoles, sobre todo para diluir varios mitos, entre estos el que dice que se les recibió pensando que eran dioses. "No fue así —señala Chávez Gómez—, desde un principio, cuando Cortés llegó al primer asenta