Bien dicen que el amor puede lograr cosas maravillosas. Ana Bárbara ha contado con la fortuna de tener unos hijos que si bien, no fueron concebidos en su vientre, fueron producto del amor y la dedicación. Se trata de los hijos de su exesposo José María Fernández, "El Pirru", con quien ella estuvo casada y por quien conoció a quienes hoy siguen siendo sus hijos, pese a que ese matrimonio concluyó: José Emilio, María y Paula, hijos de la fallecida Mariana Levy. Especialmente José Emilio es muy cercano a Ana Bárbara y este 10 de mayo le dedicó unas palabras muy conmovedoras. "Gracias por ser mi mamá, gracias por tapar ese vacío que teníamos cuando éramos niños y por seguir tapándolo. Gracias por siempre partirte la madre para poder sacarnos adelante, para ayudarnos, para venir a vernos", expresó. Ana Bárbara leyó esta carta acompañada de sus otros dos hijos, Chema y Jerónimo, y de hecho el primero dio voz a las palabras de su hermano y Jerónimo no pudo evitar llorar, como su madre. En el escrito, José Emilio le
Hijo de Mariana hace llorar a Ana Bárbara
Bien dicen que el amor puede lograr cosas maravillosas. Ana Bárbara ha contado con la fortuna de tener unos hijos que si bien, no fueron concebidos en su vientre, fueron producto del amor y la dedicación. Se trata de los hijos de su exesposo José María Fernández, "El Pirru", con quien ella estuvo casada y por quien conoció a quienes hoy siguen siendo sus hijos, pese a que ese matrimonio concluyó: José Emilio, María y Paula, hijos de la fallecida Mariana Levy. Especialmente José Emilio es muy cercano a Ana Bárbara y este 10 de mayo le dedicó unas palabras muy conmovedoras. "Gracias por ser mi mamá, gracias por tapar ese vacío que teníamos cuando éramos niños y por seguir tapándolo. Gracias por siempre partirte la madre para poder sacarnos adelante, para ayudarnos, para venir a vernos", expresó. Ana Bárbara leyó esta carta acompañada de sus otros dos hijos, Chema y Jerónimo, y de hecho el primero dio voz a las palabras de su hermano y Jerónimo no pudo evitar llorar, como su madre. En el escrito, José Emilio le