Hilo por hilo, recuperan vestido de Carlota

Antes de partir hacia Europa a pedir ayuda para su esposo, Maximiliano de Habsburgo, la emperatriz Carlota participó en un evento en el que usó un vestido de tafeta de seda color rosa malva. En aquella “pequeña merienda”, Carlota tuvo un bochornoso incidente con una de las invitadas, la señora Teresita N. López, quien accidentalmente le derramó una copa de vino en su vestido, precisamente del lado derecho. Más de cien años después, la mancha sigue en el vestido, explica Lorena Román, especialista que se encargó de la primera restauración del vestido, y que recién entregó al Museo Nacional de Historia, que está en el Castillo de Chapultepec. Román es la coordinadora del seminario-taller de restauración de textiles de la Escuela de Conservación, Restauración y Museografía (Encrym) que, junto con sus alumnos y colegas profesores, trabaja de forma semestral en proyectos de restauración de indumentaria. En este caso, la restauración del vestido de la emperatriz fue un trabajo que tardó nueve meses. La historia “E