Considerado como "el enemigo público número uno de México", Alfredo Ríos Galeana ingresó al Ejército cuando era adolescente, adquirió el grado de sargento segundo y fue parte de la Brigada de Fusileros Paracaidistas. Años después, ingresó al cuerpo de elite de la policía. Para 1977 era uno de los agentes destacados del Batallón de Radiopatrullas del Estado de México (Barapem), unidad especializada en la protección de bancos y empresas que fue cerrada por decreto cuatro años después (1981), debido a que dicho grupo se había convertido en una célula delictiva. Durante su estancia en dicha agrupación, Ríos Galeana llegó a dar clases de defensa personal, tiro y educación física. Se dice que Ríos Galeana comenzó a delinquir debido a que sus superiores le pedían, tanto a él como al resto de sus compañeros, altas cuotas que no podían cubrir con su salario. Al ver que de los hurtos obtenía más, abandonó la policía para dedicarse al asalto de bancos. Gracias a los conocimientos que adquirió en Barapem, pudo perpetrar
Historia de un delincuente
Considerado como "el enemigo público número uno de México", Alfredo Ríos Galeana ingresó al Ejército cuando era adolescente, adquirió el grado de sargento segundo y fue parte de la Brigada de Fusileros Paracaidistas. Años después, ingresó al cuerpo de elite de la policía. Para 1977 era uno de los agentes destacados del Batallón de Radiopatrullas del Estado de México (Barapem), unidad especializada en la protección de bancos y empresas que fue cerrada por decreto cuatro años después (1981), debido a que dicho grupo se había convertido en una célula delictiva. Durante su estancia en dicha agrupación, Ríos Galeana llegó a dar clases de defensa personal, tiro y educación física. Se dice que Ríos Galeana comenzó a delinquir debido a que sus superiores le pedían, tanto a él como al resto de sus compañeros, altas cuotas que no podían cubrir con su salario. Al ver que de los hurtos obtenía más, abandonó la policía para dedicarse al asalto de bancos. Gracias a los conocimientos que adquirió en Barapem, pudo perpetrar