Iglesia de Quechula emerge del Grijalva

Leonel Mendoza sale a pescar mojarra como cada día en un embalse rodeado de bosques y montañas que se pierden en la niebla en el estado de Chiapas, en el sur de México. Y hace días que, además de pescar, también acepta llevar en su barca a personas que quieren acercarse a los restos de una iglesia colonial que han emergido de entre las aguas. La sequía de este año ha provocado que el nivel del agua que el río Grijalva alimenta a la presa Nezahualcóyotl haya bajado unos 25 metros, lo que permitió que el templo sea visible. "Se trata de la segunda vez que sucede. En 2002 el agua bajó tanto de nivel que podía caminarse incluso en el interior de la construcción. La gente le hizo mucha fiesta. Venían a comer, a convivir, había negocio, yo les vendía la mojarra frita, hacían procesiones rodeando la iglesia", recuerda Mendoza. La iglesia, en la localidad de Quechula y bendecida en honor de Santiago Apóstol, es obra del grupo de frailes encabezado por fray Bartolomé de las Casas que llegaron a la región habitada por