Industria del libro guarda esperanzas

La industria editorial mexicana llegó con el mejor ánimo a la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, pero lo hizo en un contexto que sigue siendo adverso para el libro y la lectura en México. No solo han tenido que remontar el impacto económico que implicó la pandemia, sobre todo han sorteado seis años de una administración federal que no tuvo ninguna política pública integral en torno al libro y la lectura, canceló todos los programas de apoyo a la industria que existían y centró sus acciones a favor del libro desde el Fondo de Cultura Económica. Aunque impera la esperanza desde los agremiados de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana de que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum muestre interés en recuperar una política pública del libro, hay un contexto complicado según los datos más recientes de dos indicadores que miden el impacto de la lectura entre los mexicanos y de la participación de los libros e impresos dentro de la participación de la cultura en el Producto Interno B