Las cosas están que arden en la investigación sobre la muerte de Halyna Hutchins, en el set de la cinta de Alec Baldwin, Rust. Ahora los abogados de la armera Hannah Gutierrez-Reed, quien está siendo investigada por el Departamento del Sheriff de Santa Fe a raíz de la muerte de la directora de fotografía por un arma de utilería disparada por Baldwin, afirmaron al programa Today de NBC, el miércoles 3 de noviembre que están investigando si se colocó una bala real en una caja de balas ficticias con la intención de "sabotear el set". El abogado Jason Bowles afirmó: "Creo que alguien que haría eso querría sabotear el set, querría probar un punto, querría decir que está descontento, que no está contento... Y sabemos que la gente se había marchado del set el día anterior", señaló, sin nombrar a los camarógrafos que abandonaron el set por quejas sobre alojamientos. Bowles agregó: "Creo que no se puede descartar a nadie en este momento... Sabemos que hubo una bala real en una caja de balas ficticias que no deberían haber
Investigan si alguien quiso sabotear el set
Las cosas están que arden en la investigación sobre la muerte de Halyna Hutchins, en el set de la cinta de Alec Baldwin, Rust. Ahora los abogados de la armera Hannah Gutierrez-Reed, quien está siendo investigada por el Departamento del Sheriff de Santa Fe a raíz de la muerte de la directora de fotografía por un arma de utilería disparada por Baldwin, afirmaron al programa Today de NBC, el miércoles 3 de noviembre que están investigando si se colocó una bala real en una caja de balas ficticias con la intención de "sabotear el set". El abogado Jason Bowles afirmó: "Creo que alguien que haría eso querría sabotear el set, querría probar un punto, querría decir que está descontento, que no está contento... Y sabemos que la gente se había marchado del set el día anterior", señaló, sin nombrar a los camarógrafos que abandonaron el set por quejas sobre alojamientos. Bowles agregó: "Creo que no se puede descartar a nadie en este momento... Sabemos que hubo una bala real en una caja de balas ficticias que no deberían haber