La trayectoria de Jasveen Sangha, conocida en el ámbito criminal como la “reina de la ketamina”, culmina este año con una sentencia que pone fin a su operación clandestina en Los Ángeles. De acuerdo con los documentos judiciales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ), Sangha es señalada como la principal proveedora de los 50 viales de ketamina que derivaron en la sobredosis letal del actor Matthew Perry en 2023. A pesar de haber crecido en un entorno de privilegio en Calabasas (California) y poseer un MBA por la Hult International Business School de Londres, la mujer de 42 años transformó su residencia en North Hollywood en una “casa de escondite” para el almacenamiento de cocaína, Xanax y metanfetaminas. La investigación federal, apoyada por la Administración de Control de Drogas (DEA), expone que Sangha utilizaba las ganancias del narcotráfico para sostener una imagen de influencer de alto nivel. Según explica Bill Bodner (agente especial a cargo de la oficina de la DEA en Los Ángeles dura
Jasveen Sangha, una vida de apariencias
La trayectoria de Jasveen Sangha, conocida en el ámbito criminal como la “reina de la ketamina”, culmina este año con una sentencia que pone fin a su operación clandestina en Los Ángeles. De acuerdo con los documentos judiciales del Departamento de Justicia de los Estados Unidos (DOJ), Sangha es señalada como la principal proveedora de los 50 viales de ketamina que derivaron en la sobredosis letal del actor Matthew Perry en 2023. A pesar de haber crecido en un entorno de privilegio en Calabasas (California) y poseer un MBA por la Hult International Business School de Londres, la mujer de 42 años transformó su residencia en North Hollywood en una “casa de escondite” para el almacenamiento de cocaína, Xanax y metanfetaminas. La investigación federal, apoyada por la Administración de Control de Drogas (DEA), expone que Sangha utilizaba las ganancias del narcotráfico para sostener una imagen de influencer de alto nivel. Según explica Bill Bodner (agente especial a cargo de la oficina de la DEA en Los Ángeles dura