Hubo temporadas en que Jessica Díaz, coprotagonista de la telenovela Pienso en ti, solo comía diario latas de atún. No tenía para más. Comprar algo aparte era impensable. Procedente de Sinaloa, desde los 14 años supo que quería ser actriz cuando participó en una obra escolar y, al final, vio cómo se entregó el público a lo escenificado en el escenario. Para complacer a sus papás, que veían como algo peligroso el mundo del entretenimiento, estudió ciencias de la comunicación, pero porque era lo más cercano a estar frente a una cámara y un micrófono. “Yo seguía con la idea de ser actriz y cuando me quedo en el CEA (de Televisa) cambia mi vida, mis papás pese al miedo confiaron en mí y me apoyaron; era la hija más pequeña y la primera en salir de la ciudad”, recuerda Jessica. “La gente luego me dice ‘es que estás en un lugar privilegiado’. Pero no es que yo haya nacido con privilegios, yo lo construí, los trabajé duro. Si la ves ruda, no ves ingresos, era de ‘otro día más de latas’. En lugar de canalizar esos dí
Jessica Díaz se sacrificó para ser actriz
Hubo temporadas en que Jessica Díaz, coprotagonista de la telenovela Pienso en ti, solo comía diario latas de atún. No tenía para más. Comprar algo aparte era impensable. Procedente de Sinaloa, desde los 14 años supo que quería ser actriz cuando participó en una obra escolar y, al final, vio cómo se entregó el público a lo escenificado en el escenario. Para complacer a sus papás, que veían como algo peligroso el mundo del entretenimiento, estudió ciencias de la comunicación, pero porque era lo más cercano a estar frente a una cámara y un micrófono. “Yo seguía con la idea de ser actriz y cuando me quedo en el CEA (de Televisa) cambia mi vida, mis papás pese al miedo confiaron en mí y me apoyaron; era la hija más pequeña y la primera en salir de la ciudad”, recuerda Jessica. “La gente luego me dice ‘es que estás en un lugar privilegiado’. Pero no es que yo haya nacido con privilegios, yo lo construí, los trabajé duro. Si la ves ruda, no ves ingresos, era de ‘otro día más de latas’. En lugar de canalizar esos dí