A pesar de la imagen inquebrantable que Johnny Depp proyecta, tanto en sus personajes como en la vida real, el actor, de 52 años se quitó la máscara y se mostró vulnerable al recordar la enfermedad que hace 8 años puso en peligro la vida de su única hija, Lily Rose. El intérprete del rudo Jack Sparrow se mostró muy conmovido al hablar de los motivos que lo orillaron a visitar constantemente los hospitales infantiles con la finalidad de dar luz, esperanza y felicidad a los pequeños enfermos. "Después de lo que le ocurrió a mi hija, hacerlo se volvió más importante. Los niños, benditos sean, son fuertes y muy valientes, pero los padres son los que mueren poco a poco. Y ser capaz de llevarles un poco de alegría, una sonrisa aunque sea, significa el mundo para mí", confesó en entrevista con Graham Norton en la BBC.
Johnny Depp abre su corazón en la TV
A pesar de la imagen inquebrantable que Johnny Depp proyecta, tanto en sus personajes como en la vida real, el actor, de 52 años se quitó la máscara y se mostró vulnerable al recordar la enfermedad que hace 8 años puso en peligro la vida de su única hija, Lily Rose. El intérprete del rudo Jack Sparrow se mostró muy conmovido al hablar de los motivos que lo orillaron a visitar constantemente los hospitales infantiles con la finalidad de dar luz, esperanza y felicidad a los pequeños enfermos. "Después de lo que le ocurrió a mi hija, hacerlo se volvió más importante. Los niños, benditos sean, son fuertes y muy valientes, pero los padres son los que mueren poco a poco. Y ser capaz de llevarles un poco de alegría, una sonrisa aunque sea, significa el mundo para mí", confesó en entrevista con Graham Norton en la BBC.