En septiembre del 2015, el maestro José Luis Castro Aguilar tenía entre sus manos la tercera edición de su obra En busca del cuento, que publicó junto a la editorial Historia Herencia Mexicana. El material está integrado por 50 minicuentos de la autoría del maestro, con una dedicatoria para Eraclio Zepeda, quien es considerado el cuentista mayor de Chiapas. La primera edición es parte de la colección Al Pie de la Letra, de poesía y narrativa, que honra la memoria de la poeta Rosario Castellanos. El volumen, cuya portada es de Francisco Javier Rodríguez Carrera, tiene una extensión de 21 páginas y empieza con el cuento "¡Qué tal eso!", en el que habla de la ironía: "Mientras un mudo cantaba, el sordo lo escuchaba; el ciego, indiferente, los veía". Le siguen otros como "Derechos de autor", "Pensador mexicano", "Cafetómano", "Coello blanco", "Desgüezadero", "A cuerpo de rey", "Árbol genealógico", "La Luna" y "Diario íntimo", entre muchos otros. El cronista Marco Antonio Orozco Zuarth, quien escribe el prólogo
José Luis Castro, en busca del cuento
En septiembre del 2015, el maestro José Luis Castro Aguilar tenía entre sus manos la tercera edición de su obra En busca del cuento, que publicó junto a la editorial Historia Herencia Mexicana. El material está integrado por 50 minicuentos de la autoría del maestro, con una dedicatoria para Eraclio Zepeda, quien es considerado el cuentista mayor de Chiapas. La primera edición es parte de la colección Al Pie de la Letra, de poesía y narrativa, que honra la memoria de la poeta Rosario Castellanos. El volumen, cuya portada es de Francisco Javier Rodríguez Carrera, tiene una extensión de 21 páginas y empieza con el cuento "¡Qué tal eso!", en el que habla de la ironía: "Mientras un mudo cantaba, el sordo lo escuchaba; el ciego, indiferente, los veía". Le siguen otros como "Derechos de autor", "Pensador mexicano", "Cafetómano", "Coello blanco", "Desgüezadero", "A cuerpo de rey", "Árbol genealógico", "La Luna" y "Diario íntimo", entre muchos otros. El cronista Marco Antonio Orozco Zuarth, quien escribe el prólogo