La cantante colombiana Karol G convirtió su presentación en Coachella en una celebración de la música latina, fusionando géneros que van desde el reguetón hasta el mariachi, en un espectáculo que desató la euforia del público en California. El show arrancó con “Latina foreva”, donde apareció con una falda de estampado de jaguar en un escenario que simulaba una cueva, mientras sus bailarines, caracterizados como cavernícolas, marcaban el ritmo del inicio. La energía continuó con temas como “Una gatita me llamó”, “Oki doki” y “Ta OK”, encendiendo a los asistentes, entre ellos decenas de fans latinos que ondeaban sus banderas y coreaban cada canción. Uno de los primeros momentos destacados llegó con “El makinón”, cuando Mariah Angeliq apareció como invitada especial, elevando la temperatura del escenario con perreo y sincronía total. De la fiesta urbana al orgullo latino Karol G llevó el espectáculo por distintos géneros sin perder intensidad. Con “S91” dominó el trap, para después dar paso al merengue y los rit
Karol G clausura el Coachella
La cantante colombiana Karol G convirtió su presentación en Coachella en una celebración de la música latina, fusionando géneros que van desde el reguetón hasta el mariachi, en un espectáculo que desató la euforia del público en California. El show arrancó con “Latina foreva”, donde apareció con una falda de estampado de jaguar en un escenario que simulaba una cueva, mientras sus bailarines, caracterizados como cavernícolas, marcaban el ritmo del inicio. La energía continuó con temas como “Una gatita me llamó”, “Oki doki” y “Ta OK”, encendiendo a los asistentes, entre ellos decenas de fans latinos que ondeaban sus banderas y coreaban cada canción. Uno de los primeros momentos destacados llegó con “El makinón”, cuando Mariah Angeliq apareció como invitada especial, elevando la temperatura del escenario con perreo y sincronía total. De la fiesta urbana al orgullo latino Karol G llevó el espectáculo por distintos géneros sin perder intensidad. Con “S91” dominó el trap, para después dar paso al merengue y los rit