Una especialista que acaba de publicar un libro sobre las Kardashian asegura que Kim reúne varias de las características que necesita un candidato exitoso. Aunque aún no obtiene su título como abogada, la Kardashian podría estar cerca de la política. Al menos esa es la teoría de la psicoterapeuta y analista cultural MJ Corey, quien sostiene que la empresaria posee varias de las herramientas que hoy han llevado a celebridades a ocupar puestos de poder. Puntos clave La especialista acaba de publicar el libro Dekonstructing the Kardashians: a new media manifesto, donde analiza el impacto cultural de la famosa familia y plantea una pregunta que para muchos ya no parece tan descabellada: ¿podría la modelo y empresaria llegar algún día a la Casa Blanca y gobernar el país más importante del mundo? Para Corey, el precedente ya existe. “Ronald Reagan y Donald Trump demostraron que la celebridad puede convertirse en capital político”, afirmó. La autora considera que Kim cuenta con ventajas que muchos políticos tradic
Kim tiene todo para la política
Una especialista que acaba de publicar un libro sobre las Kardashian asegura que Kim reúne varias de las características que necesita un candidato exitoso. Aunque aún no obtiene su título como abogada, la Kardashian podría estar cerca de la política. Al menos esa es la teoría de la psicoterapeuta y analista cultural MJ Corey, quien sostiene que la empresaria posee varias de las herramientas que hoy han llevado a celebridades a ocupar puestos de poder. Puntos clave La especialista acaba de publicar el libro Dekonstructing the Kardashians: a new media manifesto, donde analiza el impacto cultural de la famosa familia y plantea una pregunta que para muchos ya no parece tan descabellada: ¿podría la modelo y empresaria llegar algún día a la Casa Blanca y gobernar el país más importante del mundo? Para Corey, el precedente ya existe. “Ronald Reagan y Donald Trump demostraron que la celebridad puede convertirse en capital político”, afirmó. La autora considera que Kim cuenta con ventajas que muchos políticos tradic