A 25 años de convertir la identidad y la resistencia en rima, Kinto Sol lanza Maldito amor. Vol. 2, la segunda entrega de una serie que la banda quiere volver tradición, una cita anual con el amor y el desamor. “El amor es más poderoso que el odio, como ya lo dijo Bad Bunny. Especialmente por lo que se está viviendo acá en Estados Unidos”, dice Skribe, líder del grupo. Desde Chicago, donde la banda está asentada, la conversación inevitablemente toca el clima social y la tensión cotidiana para la comunidad migrante. “Ahora está más a lo descarado. Los líderes dieron un ejemplo muy malo y sacaron el racismo a flote. Por eso esto está tan latente en la sociedad. Nosotros siempre hemos contado esas historias, siempre hemos sido promigrantes, aunque no solo hacemos eso”, señalan. Un irreverente ¿Cantarle al amor es un acto de rebeldía? Para Skribe sí, y también una certeza: “Cualquier régimen que no ve por su gente no dura. El amor siempre va a prevalecer por todas las personas”. La diferencia con el primer volume
Kinto Sol, amor contra la furia
A 25 años de convertir la identidad y la resistencia en rima, Kinto Sol lanza Maldito amor. Vol. 2, la segunda entrega de una serie que la banda quiere volver tradición, una cita anual con el amor y el desamor. “El amor es más poderoso que el odio, como ya lo dijo Bad Bunny. Especialmente por lo que se está viviendo acá en Estados Unidos”, dice Skribe, líder del grupo. Desde Chicago, donde la banda está asentada, la conversación inevitablemente toca el clima social y la tensión cotidiana para la comunidad migrante. “Ahora está más a lo descarado. Los líderes dieron un ejemplo muy malo y sacaron el racismo a flote. Por eso esto está tan latente en la sociedad. Nosotros siempre hemos contado esas historias, siempre hemos sido promigrantes, aunque no solo hacemos eso”, señalan. Un irreverente ¿Cantarle al amor es un acto de rebeldía? Para Skribe sí, y también una certeza: “Cualquier régimen que no ve por su gente no dura. El amor siempre va a prevalecer por todas las personas”. La diferencia con el primer volume