La canción que nació de un poema

En 1996, un para entonces desconocido Quique González acudía a actuar a una sala de conciertos de Madrid, y una noche de otoño de ese año coincidió en cartel con Enrique Urquijo, al que él admiraba profundamente. El destino quiso que se conocieran y charlaran antes de que el primer concierto comenzara, y de ahí surgió una bonita amistad. Poco tiempo después, Enrique le contó a su nuevo amigo Quique que estaba preparando un nuevo disco con su grupo, Los Problemas, y le propuso componer una canción para incluirla en su trabajo. Por supuesto, Quique aceptó encantado y lleno de orgullo. El propio Quique ha contado en varias entrevistas que no había pasado mucho tiempo cuando un día, en casa de sus padres, compuso la mítica canción en media hora, extrañado, porque nunca le sucedía lo de componer tan rápido. En aquel momento estaba leyendo un libro de poesía de Luis García Montero, Habitaciones separadas, en el que se encontró un poema titulado “Aunque tú no lo sepas”, y este poema fue el disparador de su inspira