En 1994, apenas tres meses después de su estreno, La Dama de Negro pudo dejar de existir: las arcas del productor Antonio Calvo se habían vaciado y la renta del Teatro Arlequín simplemente era insostenible. "El general Haro Oliva (dueño del inmueble) nos chamaqueó, dábamos funciones tres días, pero nos cobraba siete, entonces se consiguió con Socicultur el teatro Juárez, que estaba enfrente, y nos dieron la renta de concurso", recuerda Calvo. "Germán Robles, quien había comenzado con nosotros la obra, se había fracturado al mes y cuando se lo llevaban en la ambulancia había dicho que no paráramos, entonces en el Juárez estaba Humberto Dupeyrón presentando ´El gorila´ y fuimos a preguntarle si quería, preguntó que cuándo iniciaba y respondimos que el viernes", cuenta. La primera gran crisis de la puesta en escena acababa de ser resuelta. Veintiséis años después, la obra sigue en cartelera. Por ella han pasado temblores, pandemias y magnicidios. Este año, luego de poco más de 7 mil funciones, tuvo que parar por
La Dama de Negro no le teme al desinfectante
En 1994, apenas tres meses después de su estreno, La Dama de Negro pudo dejar de existir: las arcas del productor Antonio Calvo se habían vaciado y la renta del Teatro Arlequín simplemente era insostenible. "El general Haro Oliva (dueño del inmueble) nos chamaqueó, dábamos funciones tres días, pero nos cobraba siete, entonces se consiguió con Socicultur el teatro Juárez, que estaba enfrente, y nos dieron la renta de concurso", recuerda Calvo. "Germán Robles, quien había comenzado con nosotros la obra, se había fracturado al mes y cuando se lo llevaban en la ambulancia había dicho que no paráramos, entonces en el Juárez estaba Humberto Dupeyrón presentando ´El gorila´ y fuimos a preguntarle si quería, preguntó que cuándo iniciaba y respondimos que el viernes", cuenta. La primera gran crisis de la puesta en escena acababa de ser resuelta. Veintiséis años después, la obra sigue en cartelera. Por ella han pasado temblores, pandemias y magnicidios. Este año, luego de poco más de 7 mil funciones, tuvo que parar por