La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, es una de las pocas agrupaciones que quedan del movimiento llamado “rock en tu idioma” y Roco, su vocalista, considera que han logrado permanecer por una razón: la música para ellos no es un moda sino una forma de vida. “No es como dice la industria, no es ni entretenimiento, ni espectáculo, para nosotros la música es identidad, memoria, tradición, es para celebrar, es parte de nuestra vida... Nuestro deber es estar consciente de nuestra cultura y compartirla con los demás”, dice Rolando Ortega, nombre real de Roco. Considera que este pensamiento ha hecho la diferencia entre las bandas consagradas como Caifanes, Cafe Tacvba, Los Fabulosos Cadillacs, o la misma Maldita Vecindad, y los nuevos exponentes del rock que no han logrado permanecer, lo que ha hecho que las mismas agrupaciones sigan al frente de los carteles y festivales. “Para nosotros hacer música fue una elección de vida, que además iba en contra de lo establecido. Después esto se convirtió en una in
La música es nuestra vida: La Maldita
La Maldita Vecindad y los Hijos del Quinto Patio, es una de las pocas agrupaciones que quedan del movimiento llamado “rock en tu idioma” y Roco, su vocalista, considera que han logrado permanecer por una razón: la música para ellos no es un moda sino una forma de vida. “No es como dice la industria, no es ni entretenimiento, ni espectáculo, para nosotros la música es identidad, memoria, tradición, es para celebrar, es parte de nuestra vida... Nuestro deber es estar consciente de nuestra cultura y compartirla con los demás”, dice Rolando Ortega, nombre real de Roco. Considera que este pensamiento ha hecho la diferencia entre las bandas consagradas como Caifanes, Cafe Tacvba, Los Fabulosos Cadillacs, o la misma Maldita Vecindad, y los nuevos exponentes del rock que no han logrado permanecer, lo que ha hecho que las mismas agrupaciones sigan al frente de los carteles y festivales. “Para nosotros hacer música fue una elección de vida, que además iba en contra de lo establecido. Después esto se convirtió en una in