El cuento musical Pedro y el lobo del compositor ruso Serguéi Prokófiev fue ejecutado en una presentación de la Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca (OSEA), para que los papás, amigos y público en general conocieran las partes que conforman una orquesta. A modo de presentación se interpretó la pieza musical "Cazador de dragones"; luego, el director de la orquesta, Rodrigo Díaz Bueno, fue presentando de forma muy amena todos los instrumentos. Los jóvenes músicos ejecutaban el fragmento que era parte de alguna caricatura o película y, en su mayoría, los niños acertaban al decir el nombre de la canción. Tras hacer la presentación de cada instrumento, se dio la bienvenida al narrador del cuento, Rodolfo Hernández, quien empezó con la lectura del mismo. En su oportunidad, dijo que Pedro sería representado por la sección de cuerdas; el abuelo, por el fagot; el pajarillo, por la flauta; un pato, por el oboe; el gato, por el clarinete de registro básico, junto con la presentación de los timbales y el bombo. Rodrigo
La OSEA brinda concierto didáctico
El cuento musical Pedro y el lobo del compositor ruso Serguéi Prokófiev fue ejecutado en una presentación de la Orquesta Sinfónica Esperanza Azteca (OSEA), para que los papás, amigos y público en general conocieran las partes que conforman una orquesta. A modo de presentación se interpretó la pieza musical "Cazador de dragones"; luego, el director de la orquesta, Rodrigo Díaz Bueno, fue presentando de forma muy amena todos los instrumentos. Los jóvenes músicos ejecutaban el fragmento que era parte de alguna caricatura o película y, en su mayoría, los niños acertaban al decir el nombre de la canción. Tras hacer la presentación de cada instrumento, se dio la bienvenida al narrador del cuento, Rodolfo Hernández, quien empezó con la lectura del mismo. En su oportunidad, dijo que Pedro sería representado por la sección de cuerdas; el abuelo, por el fagot; el pajarillo, por la flauta; un pato, por el oboe; el gato, por el clarinete de registro básico, junto con la presentación de los timbales y el bombo. Rodrigo