La "oveja negra" en el mundo literario japonés

La pasión por la escritura siguió por muchos años a Haruki Murakami, incluso en contra del deseo de sus padres, al decepcionarlos por rechazar una carrera corporativa y seguir en esta aventura a través de las letras. El escritor recordó en una entrevista con The Guardian que este camino inició una tarde mientras estaba en las gradas de un estadio de beisbol observando cómo el balón salía del bate de un jugador estadounidense llamado Dave Hilton, cuando de repente se le ocurrió que podía escribir una novela, epifanía que lo llevó a concebir Hear the wind sing (1979). Poco después, cuando la revista literaria japonesa Gunzo lo despertó un fin de semana con una llamada telefónica que le informaba que la novela había sido seleccionada para el premio de los nuevos escritores, colgó y luego salió a caminar con su esposa Yoko. El reconocimiento de la crítica en Japón tardó en llegar. "Yo era una ´oveja negra´ en el mundo literario japonés", recordó Murakami, en parte porque sus libros no parecen estar arraigados en