"Es una película estupenda, a la vez que dura y conmovedora. En dos minutos ya estaba bajo un hechizo", ha escrito Stephen King acerca de Vuelven (Tigers are not afraid), la película mexicana dirigida por Issa López y que aún no se estrena pero ya está causando efecto. Cuando se trata de cine de terror y fantasía no existe mayor autoridad que el maestro del género para hacer una recomendación y él, como todos los que han visto la película, también ha quedado cautivado. Cuando un usuario le preguntó en Twitter al autor cómo describiría el género de la película, este respondió: "Lo llamaría realismo mágico. Gángsters vs niños pequeños". La historia habla de Estrella, una niña de 10 años que pide un deseo: que su madre desaparecida vuelva. El deseo se cumple pero no como ella espera; su madre está muerta y la sigue a todas partes. En un intento por escapar, Estrella se une a una banda de niños huérfanos a causa de la violencia. Así aprenderá que cuando se vive en medio de la brutalidad, los deseos nunca salen
La película mexicana que recomienda
"Es una película estupenda, a la vez que dura y conmovedora. En dos minutos ya estaba bajo un hechizo", ha escrito Stephen King acerca de Vuelven (Tigers are not afraid), la película mexicana dirigida por Issa López y que aún no se estrena pero ya está causando efecto. Cuando se trata de cine de terror y fantasía no existe mayor autoridad que el maestro del género para hacer una recomendación y él, como todos los que han visto la película, también ha quedado cautivado. Cuando un usuario le preguntó en Twitter al autor cómo describiría el género de la película, este respondió: "Lo llamaría realismo mágico. Gángsters vs niños pequeños". La historia habla de Estrella, una niña de 10 años que pide un deseo: que su madre desaparecida vuelva. El deseo se cumple pero no como ella espera; su madre está muerta y la sigue a todas partes. En un intento por escapar, Estrella se une a una banda de niños huérfanos a causa de la violencia. Así aprenderá que cuando se vive en medio de la brutalidad, los deseos nunca salen