Sin piernas ni brazos, Sarah Biffin solo podía aspirar a ser parte de un circo de fenómenos durante la época victoriana. Aunque la premisa de la historia de la artista inglesa suena deprimente, parece ser que al menos en el ámbito profesional Biffin no fue relegada como un "fenómeno", sino que incluso en tiempos en los que no existía el concepto de inclusión ni de discapacidad, encontró "padrinos" que impulsaron su carrera como una respetada pintora. Sarah Biffin nació en Somerset, Inglaterra, en 1784. Sin brazos ni piernas a causa de la enfermedad llamada focomelia y siendo de familia pobre, Biffin parecía que solo tendría una forma de sustentarse: como atracción de circo. Ella aprendió a pintar con la boca y los hombros de forma autodidacta. Fue a los 13 años que emprendió su gira con el nombre artístico de "Maravilla sin Extremidades". Su acto consistía en realizar obras de arte frente al público, con lo que ganaba cinco libras al año, ya que cada cuadro lo vendía a tres guineas —moneda que se usaba ento
La pintora victoriana cuyo arte se revalorizó
Sin piernas ni brazos, Sarah Biffin solo podía aspirar a ser parte de un circo de fenómenos durante la época victoriana. Aunque la premisa de la historia de la artista inglesa suena deprimente, parece ser que al menos en el ámbito profesional Biffin no fue relegada como un "fenómeno", sino que incluso en tiempos en los que no existía el concepto de inclusión ni de discapacidad, encontró "padrinos" que impulsaron su carrera como una respetada pintora. Sarah Biffin nació en Somerset, Inglaterra, en 1784. Sin brazos ni piernas a causa de la enfermedad llamada focomelia y siendo de familia pobre, Biffin parecía que solo tendría una forma de sustentarse: como atracción de circo. Ella aprendió a pintar con la boca y los hombros de forma autodidacta. Fue a los 13 años que emprendió su gira con el nombre artístico de "Maravilla sin Extremidades". Su acto consistía en realizar obras de arte frente al público, con lo que ganaba cinco libras al año, ya que cada cuadro lo vendía a tres guineas —moneda que se usaba ento