En su papel de psicoanalista y asistido por el sarcasmo y el humor, Luis Gerardo Méndez, el “mirrey” de Nosotros los Nobles, atiende a un policía (Memo Villegas) que se encuentra en un momento de desesperanza, tras enterarse de la infidelidad de su pareja en esta “buddy comedy”. No es propiamente voluntaria la atención del psicoanalista al poli deprimido. Se trata de una pena impuesta por las autoridades, así que su trabajo social consiste en dar soporte a este tipo, un hombre que, además, no tiene tiempo de ir a consulta, así que los dos acuerdan que las sesiones se lleven a cabo en una patrulla en lugar del consultorio. La hora de los valientes es un remake de la película argentina Tiempo de valientes. La versión mexicana, dicen los críticos, logra tener identidad propia, mezclando comedia con acción y suspenso en un ámbito local, como Tepito o Coyoacán. La relación entre ambos personajes no es cómoda, pronto los temperamentos afloran, los roces se vuelven parte de lo cotidiano y el sarcasmo es el recurso p
La química en La hora de los valientes
En su papel de psicoanalista y asistido por el sarcasmo y el humor, Luis Gerardo Méndez, el “mirrey” de Nosotros los Nobles, atiende a un policía (Memo Villegas) que se encuentra en un momento de desesperanza, tras enterarse de la infidelidad de su pareja en esta “buddy comedy”. No es propiamente voluntaria la atención del psicoanalista al poli deprimido. Se trata de una pena impuesta por las autoridades, así que su trabajo social consiste en dar soporte a este tipo, un hombre que, además, no tiene tiempo de ir a consulta, así que los dos acuerdan que las sesiones se lleven a cabo en una patrulla en lugar del consultorio. La hora de los valientes es un remake de la película argentina Tiempo de valientes. La versión mexicana, dicen los críticos, logra tener identidad propia, mezclando comedia con acción y suspenso en un ámbito local, como Tepito o Coyoacán. La relación entre ambos personajes no es cómoda, pronto los temperamentos afloran, los roces se vuelven parte de lo cotidiano y el sarcasmo es el recurso p