El mundo de Juan Rulfo (1917-1986) tiene diversas puertas. Se puede iniciar, en solitario, la lectura de Pedro Páramo o El Llano en llamas, pero también avanzar de la mano de conocedores de la obra del autor jalisciense. Esta última idea es la propuesta del reciente libro que publica la fundación que lleva el nombre del escritor, en colaboración con la editorial RM: Juan Rulfo y su obra: una guía crítica, de 400 páginas, que ofrece varias rutas para conocer los parajes creativos del narrador. Especialistas y novatos hallarán en esas páginas material para entender un poco más a Rulfo, en un formato que se inspira en los companion, tradicionales guías literarias inglesas. ´´No es un género con características definidas", explica en entrevista con La Jornada el director de la Fundación Juan Rulfo, Víctor Jiménez. ´´A veces un solo especialista aborda todos los temas, pero hay otros ´companion´ que parecen enciclopedias, con entradas alfabéticas acerca de obras o personajes. Lo curioso es que por ejemplo en Españ
Lanzan guía sobre los parajes de Juan Rulfo
El mundo de Juan Rulfo (1917-1986) tiene diversas puertas. Se puede iniciar, en solitario, la lectura de Pedro Páramo o El Llano en llamas, pero también avanzar de la mano de conocedores de la obra del autor jalisciense. Esta última idea es la propuesta del reciente libro que publica la fundación que lleva el nombre del escritor, en colaboración con la editorial RM: Juan Rulfo y su obra: una guía crítica, de 400 páginas, que ofrece varias rutas para conocer los parajes creativos del narrador. Especialistas y novatos hallarán en esas páginas material para entender un poco más a Rulfo, en un formato que se inspira en los companion, tradicionales guías literarias inglesas. ´´No es un género con características definidas", explica en entrevista con La Jornada el director de la Fundación Juan Rulfo, Víctor Jiménez. ´´A veces un solo especialista aborda todos los temas, pero hay otros ´companion´ que parecen enciclopedias, con entradas alfabéticas acerca de obras o personajes. Lo curioso es que por ejemplo en Españ