Las artes gastronómicas de Rubén Darío

Rubén Darío, autor de "El libro es fuerza, es valor, es poder, es alimento; antorcha del pensamiento y manantial del amor", además de gran poeta del modernismo fue un sibarita del mundo, un hombre de su tiempo. Sergio Ramírez (Masatepe, 1942) sirve al lector una muestra del cosmopolita apetito de su compatriota nicaragüense en el libro A la mesa con Rubén Darío, de reciente publicación, en una coedición entre las universidades autónomas de Nuevo León y Sinaloa, y Trilce. "Entramos a la cocina con la llave de este libro; vemos ahí todos los peroles, las marmitas humeando de lo que se cocinaba en esa época", habla en entrevista el autor, con un cristalino paisaje del Ajusco de fondo. Las páginas constituyen una crónica de las artes gastronómicas a través de la inspiración de Darío, quien entendió y escribió de todo. El llamado "Príncipe de las Letras Hispánicas" no era un hombre rico. Nunca lo fue. Pero le gustaba el buen vivir, los buenos trajes, hechos a la medida. Y, por tanto, los buenos restaurantes. Con u