Las canciones son para cantarlas: Bob Dylan

Bob Dylan desnudó su alma en el discurso de aceptación del Premio Nobel de Literatura, que envió a Estocolmo y que puede leerse en la página de internet de la Fundación Nobel. Devela el misterio del origen de sus canciones, así: "Canta en mí, oh musa, y enséñame a contar historias". El clímax de su discurso es el inicio de Odisea, el libro de Homero, que leyó cuando tenía seis años de edad y lo marcó de por vida. Dylan, con su muy peculiar sentido de la ironía, pone en claro todo: "No soy el único autor de canciones que ha recibido influencia de libros importantes. Lo único que importa es si una canción te conmueve, y es cuando no necesito saber qué quieren decir las letras de mis canciones". Además, expresa: "Nuestras canciones están vivas en el mundo de los vivos. Pero las canciones son distintas a la literatura. Están hechas para ser cantadas, no leídas. Las palabras de las obras de Shakespeare estaban para ser actuadas sobre el escenario, de la misma manera que las letras de las canciones están para ser c