Yago Andreus tenía 9 años cuando tuvo que meterse en la mente de alguien secuestrado, amarrado con cadenas en los pies y alimentándose con comida llena de gusanos. El pequeño actor ya conocía por las noticias lo que era eso. Sabía lo que era tener miedo, dolor y, aunque fuera poca, algo de esperanza. “Me decían que me imaginara que estaba en un hoyo, que no tenía a mis papás ni mi comida o ropa favorita. Gracias a Dios, nunca he tenido ningún familiar que haya pasado por eso, pero sí he escuchado de amigos que sí les ha ocurrido. Es algo feo que un país tan bonito esté pasando por eso”, reflexiona Yago, ahora de 11 años. El que habla forma parte de No tengo miedo, serie que se estrena en Netflix, donde los protagonistas son niños que, en 1986, enfrentan un secuestro y sus consecuencias. En la vida real, Yago no sale solo de casa a jugar. Siempre va acompañado de un adulto para ser cuidado. Ojos de niño La producción mexicana viene de un puñado que, en los últimos dos meses, ha llegado a las pantallas con prob
Las infancias cargan el miedo
Yago Andreus tenía 9 años cuando tuvo que meterse en la mente de alguien secuestrado, amarrado con cadenas en los pies y alimentándose con comida llena de gusanos. El pequeño actor ya conocía por las noticias lo que era eso. Sabía lo que era tener miedo, dolor y, aunque fuera poca, algo de esperanza. “Me decían que me imaginara que estaba en un hoyo, que no tenía a mis papás ni mi comida o ropa favorita. Gracias a Dios, nunca he tenido ningún familiar que haya pasado por eso, pero sí he escuchado de amigos que sí les ha ocurrido. Es algo feo que un país tan bonito esté pasando por eso”, reflexiona Yago, ahora de 11 años. El que habla forma parte de No tengo miedo, serie que se estrena en Netflix, donde los protagonistas son niños que, en 1986, enfrentan un secuestro y sus consecuencias. En la vida real, Yago no sale solo de casa a jugar. Siempre va acompañado de un adulto para ser cuidado. Ojos de niño La producción mexicana viene de un puñado que, en los últimos dos meses, ha llegado a las pantallas con prob