Las mariposas son conocidas por su belleza, colores y vuelo elegante, pero detrás de su apariencia frágil se esconde un mecanismo biológico sorprendente. A diferencia de los seres humanos, que utilizamos la lengua para distinguir sabores, las mariposas poseen receptores del gusto en sus patas. Cada vez que se posan sobre una hoja, una flor o un tallo, están analizando químicamente la superficie sobre la que caminan.
Las mariposas prueban el mundo con las patas
Las mariposas son conocidas por su belleza, colores y vuelo elegante, pero detrás de su apariencia frágil se esconde un mecanismo biológico sorprendente. A diferencia de los seres humanos, que utilizamos la lengua para distinguir sabores, las mariposas poseen receptores del gusto en sus patas. Cada vez que se posan sobre una hoja, una flor o un tallo, están analizando químicamente la superficie sobre la que caminan.