Las mejores esculturas de Carrington, en libro

Pablo Weisz, hijo de Leonora Carrington, indicó que las esculturas de la artista tenían una percepción del mundo subconsciente, aunque ella decía que ese era el verdadero mundo y lo demás so una pesadilla. "Y es la verdad. Tenemos un mundo muy complicado y el arte nos ayuda a sobrepasarlo, es un mundo donde podemos sobrevivir estas cosas, es la manera de expresarse y entender lo qué hay adentro del cerebro", planteó durante la presentación de su libro Leonora Carrington. Últimas esculturas 2008-2011. En el Pabellón FOEM de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería (FILPM), en el que estuvo acompañado por su amigo Alfonso Huerta, parte esencial para el desarrollo de ese material, Pablo expuso que en los últimos años su madre tuvo dificultad para pintar por sus manos temblorosas, por lo que se enfocó en la escultura, a lo que la apoyó en la medida de sus posibilidades. El autor destacó que Leonora era una especie de niño genio, luego se volvió genio adolescente y genio adulto, y aún está presente.