Hace una década, Lauren Cohan servía copas en The Cat & The Fiddle, un mítico bar de Sunset Boulevard, y nada hacía presagiar que se convertiría gracias a "The walking dead" en un ícono del terror, ya que, según confesó, es "muy asustadiza" y no puede ver "nada" de ese género. "Nunca imaginé que me fuera a pasar algo así, pero lo cierto es que tampoco pensaba en ello", reconoció Cohan. "Iba a las audiciones y la pasaba muy bien. Mi intención era simplemente conseguir trabajos en proyectos que me ilusionaran y que me dieran buenas sensaciones. Sabía que si seguía esforzándome saldría algo interesante, pero no pensé que llegaría algo como ´The walking dead´", indicó la intérprete de 34 años. Cohan se unió al reparto de la serie de la cadena de televisión AMC en 2011 y desde entonces su personaje (Maggie Greene) se ha convertido en uno de los más queridos por los espectadores.
Lauren Cohan no puede ver nada de terror
Hace una década, Lauren Cohan servía copas en The Cat & The Fiddle, un mítico bar de Sunset Boulevard, y nada hacía presagiar que se convertiría gracias a "The walking dead" en un ícono del terror, ya que, según confesó, es "muy asustadiza" y no puede ver "nada" de ese género. "Nunca imaginé que me fuera a pasar algo así, pero lo cierto es que tampoco pensaba en ello", reconoció Cohan. "Iba a las audiciones y la pasaba muy bien. Mi intención era simplemente conseguir trabajos en proyectos que me ilusionaran y que me dieran buenas sensaciones. Sabía que si seguía esforzándome saldría algo interesante, pero no pensé que llegaría algo como ´The walking dead´", indicó la intérprete de 34 años. Cohan se unió al reparto de la serie de la cadena de televisión AMC en 2011 y desde entonces su personaje (Maggie Greene) se ha convertido en uno de los más queridos por los espectadores.