El centro cultural Bella Época fue escenario para la presentación del álbum ¿De qué tamaño es el cielo? Breve antología musical de la poesía mexicana, creación de la escritora y cantante Carmen Leñero, quien ofreció un recorrido por el legado poético de nuestro país a través de musicalizaciones que van del "Canto triste", de Nezahualcóyotl, a la poesía contemporánea. La cantante fue acompañada por los poetas Verónica Volkow y Jaime Moreno Villarreal, quienes intervenían el concierto con aportes versados sobre la conjugación de la música y la poesía. Moreno Villarreal, para quien las canciones son cápsulas de memoria, señaló: "Cuando uno impone al poema una línea melódica, está acotando algo que en la lectura es mucho más abierto; si yo tomo un poema y lo convierto en bossa nova, eso no tendrá nada que ver con las lecturas de aquellos que simplemente leen el poema sin imponer una melodización", y agregó que la modulación de la intensidad musical es lo que sorprende al oído y "toca el corazón". Por su parte
Leñero y la música se apropian de la poesía
El centro cultural Bella Época fue escenario para la presentación del álbum ¿De qué tamaño es el cielo? Breve antología musical de la poesía mexicana, creación de la escritora y cantante Carmen Leñero, quien ofreció un recorrido por el legado poético de nuestro país a través de musicalizaciones que van del "Canto triste", de Nezahualcóyotl, a la poesía contemporánea. La cantante fue acompañada por los poetas Verónica Volkow y Jaime Moreno Villarreal, quienes intervenían el concierto con aportes versados sobre la conjugación de la música y la poesía. Moreno Villarreal, para quien las canciones son cápsulas de memoria, señaló: "Cuando uno impone al poema una línea melódica, está acotando algo que en la lectura es mucho más abierto; si yo tomo un poema y lo convierto en bossa nova, eso no tendrá nada que ver con las lecturas de aquellos que simplemente leen el poema sin imponer una melodización", y agregó que la modulación de la intensidad musical es lo que sorprende al oído y "toca el corazón". Por su parte