LIBROS

La verdad no soy un lector de novelas románticas, quizás por resultar fácil, o bien no literario; en realidad se constituye en la representación textual de la aspiración humana más simple y necesaria: amar y ser amados.  La mecánica del corazón una novela que descubrí por casualidad. Romántica. Vamos, me dije, seguramente alguna historietita fuera de foco y sin fondo. Yo también tengo prejuicios, por qué negarlo, pero el hombre no solo vive de dinero, espiritualidad y metas propuestas que estimulen su razón de existir, sin que en medio de esa búsqueda del bienestar esté intrínsecamente alineado el amor romántico. Cada instante y suspiro de la vida, o lo marca el amor o bien el desamor, pero siempre, siempre, está la esperanza y el sueño de encontrar a ese otro que apague la llama de la soledad y convierta la existencia en un mundo diferente y único. Mientras tanto, tenemos las novelas románticas que con una prosa bien elaborada, avivan la ilusión de que existe un ser tan imperfectamente perfecto para nosotr