Rodrigo Morlesin explicó que a nivel mundial existe una cantidad enorme de niños y adolescentes que aún mantienen la emoción por los libros. Una prueba de ello, dijo, es que la literatura infantil y juvenil son los géneros que actualmente producen las mayores ventas, lo que hace que no pocas casas editoriales puedan sobrevivir en medio de la crisis económica global. Reconoció que también hay, dentro de esos sectores de la población, quienes optan por las redes sociales, los videojuegos o el internet, debido a que hoy en día la gran industria del entretenimiento es más amplia que antes. "Pensando en la literatura como entretenimiento vemos que a unos les gusta, y a los que no, los ´enganchamos´ contándoles las historias", señaló. Es, abundó en sus metáforas, lanzar el anzuelo con la idea de atrapar al mayor número de lectores, algunas ocasiones son muchos, otras pocos y a veces ninguno. "Es una actividad que siempre hay que hacer, una y otra vez, constantemente sin desistir nunca; además, en México hay cuentac
Literatura infantil y juvenil salva economía
Rodrigo Morlesin explicó que a nivel mundial existe una cantidad enorme de niños y adolescentes que aún mantienen la emoción por los libros. Una prueba de ello, dijo, es que la literatura infantil y juvenil son los géneros que actualmente producen las mayores ventas, lo que hace que no pocas casas editoriales puedan sobrevivir en medio de la crisis económica global. Reconoció que también hay, dentro de esos sectores de la población, quienes optan por las redes sociales, los videojuegos o el internet, debido a que hoy en día la gran industria del entretenimiento es más amplia que antes. "Pensando en la literatura como entretenimiento vemos que a unos les gusta, y a los que no, los ´enganchamos´ contándoles las historias", señaló. Es, abundó en sus metáforas, lanzar el anzuelo con la idea de atrapar al mayor número de lectores, algunas ocasiones son muchos, otras pocos y a veces ninguno. "Es una actividad que siempre hay que hacer, una y otra vez, constantemente sin desistir nunca; además, en México hay cuentac