En 1014, el emperador bizantino Basilio II ordenó arrancar los ojos a los 15 mil soldados del ejército enemigo, dejando tuerto a uno de cada 100 hombres para guiar a los ciegos de regreso a casa. Ese hecho histórico lo tomó David Toscana para contar una fábula sobre el poder y la fuerza en El ejército ciego, con la que obtuvo el Premio Alfaguara de Novela 2026 y de la que habla en entrevista. ¿El desafío de El ejército ciego fue hacerlo coral? Fue un reto y lo que me detuvo durante años. Yo había leído la anécdota y no supe cómo contar la novela de estos personajes, de pronto entendí que no iba a ser realista, sino que había que fabular, casi escribir un cuento infantil. Y llegó lo que siempre me hace falta, lo dice uno de los ciegos: “Y por eso nos volvimos locos”. Ahí es donde empecé a jugar con ellos, hacían malabares con los ojos, se tiraban ante los cuervos y dije: “Esto es lo que me hacía falta para así contar su historia”. Es una tragedia y si quiero ser realista, haré otra tragedia. Opté por contar un
Los clásicos nos siguen hablando
En 1014, el emperador bizantino Basilio II ordenó arrancar los ojos a los 15 mil soldados del ejército enemigo, dejando tuerto a uno de cada 100 hombres para guiar a los ciegos de regreso a casa. Ese hecho histórico lo tomó David Toscana para contar una fábula sobre el poder y la fuerza en El ejército ciego, con la que obtuvo el Premio Alfaguara de Novela 2026 y de la que habla en entrevista. ¿El desafío de El ejército ciego fue hacerlo coral? Fue un reto y lo que me detuvo durante años. Yo había leído la anécdota y no supe cómo contar la novela de estos personajes, de pronto entendí que no iba a ser realista, sino que había que fabular, casi escribir un cuento infantil. Y llegó lo que siempre me hace falta, lo dice uno de los ciegos: “Y por eso nos volvimos locos”. Ahí es donde empecé a jugar con ellos, hacían malabares con los ojos, se tiraban ante los cuervos y dije: “Esto es lo que me hacía falta para así contar su historia”. Es una tragedia y si quiero ser realista, haré otra tragedia. Opté por contar un