Los perros como guardianes del espacio

“Los perros son los animales vertebrados más abundantes en el contexto arqueológico mesoamericano, los tenemos en todos los lugares, bajo todos los esquemas posibles, difícilmente he podido ver algún esquema utilitario o ritual donde no estén involucrados”, sostuvo Raúl Valadez Azúa, titular del Laboratorio de Paleozoología del Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, al iniciar el simposio virtual interdisciplinario “¿Qué pasó después del colapso de Teotihuacán?”, coordinado por la arqueóloga Linda Rosa Manzanilla Naim, miembro de El Colegio Nacional. Al impartir la ponencia “Los cánidos en las ocupaciones posteotihuacanas”, el también experto en fauna prehispánica aseguró que, dentro de la ciudad de Teotihuacán, cuyo periodo de vida abarcó del Siglo I a. C. al VII d. C., los canes ocuparon un espacio urbano con más de 150 mil habitantes humanos, sirviendo como compañeros, mascotas o animales que serían sacrificados: “Hablamos de una sociedad teotihuacana donde los perros estaban perfectamente