En una sentida entrevista con Shanik Berman, Lucila Mariscal relató uno de los pasajes más dolorosos de su vida, cuando desapareció su hijo Andrey Alexis Hernández Mariscal, a los 34 años, tras ser ascendido a subdirector de la policía de Linares, Nuevo León. ¿Cómo desapareció tu hijo? Estábamos, Andrey Alexis Hernández Mariscal (de 34 años), los dos hijos de él, su esposa y yo, divirtiéndonos con videojuegos de Wii, en su departamento, cuando recibió una llamada en su radio. ¿Quién era? No sé, pero se puso pálido y dijo: "Está bien, ahí voy". Sentí un vacío en el estómago, pues presentí una cosa fea, aunque lo acababan de ascender a subdirector de la policía de Linares, Nuevo León. Aceptar el ascenso fue el error más grande de su vida. Me acuerdo que eran las 10 de la noche de un 5 de mayo de 2009. ¿Después qué pasó? Salió de casa y nunca volvió. Esa vez me desperté a las 3 de la mañana, me asomé a su recámara y mi nuera tenía los ojos hinchados de tanto llorar, ya que su marido no aparecía; pensó que se ha
Lucila Mariscal abre su corazón con Shanik
En una sentida entrevista con Shanik Berman, Lucila Mariscal relató uno de los pasajes más dolorosos de su vida, cuando desapareció su hijo Andrey Alexis Hernández Mariscal, a los 34 años, tras ser ascendido a subdirector de la policía de Linares, Nuevo León. ¿Cómo desapareció tu hijo? Estábamos, Andrey Alexis Hernández Mariscal (de 34 años), los dos hijos de él, su esposa y yo, divirtiéndonos con videojuegos de Wii, en su departamento, cuando recibió una llamada en su radio. ¿Quién era? No sé, pero se puso pálido y dijo: "Está bien, ahí voy". Sentí un vacío en el estómago, pues presentí una cosa fea, aunque lo acababan de ascender a subdirector de la policía de Linares, Nuevo León. Aceptar el ascenso fue el error más grande de su vida. Me acuerdo que eran las 10 de la noche de un 5 de mayo de 2009. ¿Después qué pasó? Salió de casa y nunca volvió. Esa vez me desperté a las 3 de la mañana, me asomé a su recámara y mi nuera tenía los ojos hinchados de tanto llorar, ya que su marido no aparecía; pensó que se ha