Dos hechos históricos que tuvieron lugar en Sonora —los destrozos causados por la llegada del huracán Liza en 1976 y el genocidio por mandato de Pancho Villa en el pueblo de San Pedro de la Cueva— fueron plasmados por el escritor Luis Núñez Noriega en sus novelas Camaroneros y La raíz de la uvalama. Ambos libros fueron presentados en el restaurante Candilejas, donde autor adelantó que en Camaroneros relata la historia de unos pescadores que naufragaron por causa del huracán Liza, el cual azotó las playas de Baja California Sur y parte de Guaymas, Sonora, en septiembre de 1976. "Fue un hecho que nos marcó a todos cuando éramos muy jóvenes. Estábamos en la escuela y una persona llegó para avisarle a una de nuestras compañeras que su padre había desaparecido, pues la embarcación en la que estaba se había hundido. De esa embarcación solo hubo un sobreviviente que pudo flotar en el mar al montarse sobre un tanque de gas hasta que fue rescatado por elementos de la Marina", comentó. Gracias ese sobreviviente, añade,
Luis Núñez se inspira en hechos históricos
Dos hechos históricos que tuvieron lugar en Sonora —los destrozos causados por la llegada del huracán Liza en 1976 y el genocidio por mandato de Pancho Villa en el pueblo de San Pedro de la Cueva— fueron plasmados por el escritor Luis Núñez Noriega en sus novelas Camaroneros y La raíz de la uvalama. Ambos libros fueron presentados en el restaurante Candilejas, donde autor adelantó que en Camaroneros relata la historia de unos pescadores que naufragaron por causa del huracán Liza, el cual azotó las playas de Baja California Sur y parte de Guaymas, Sonora, en septiembre de 1976. "Fue un hecho que nos marcó a todos cuando éramos muy jóvenes. Estábamos en la escuela y una persona llegó para avisarle a una de nuestras compañeras que su padre había desaparecido, pues la embarcación en la que estaba se había hundido. De esa embarcación solo hubo un sobreviviente que pudo flotar en el mar al montarse sobre un tanque de gas hasta que fue rescatado por elementos de la Marina", comentó. Gracias ese sobreviviente, añade,