Tiene como compañera inseparable una guitarra; es ella quien acompaña las primeras líneas de una canción. Viene de una familia músicos, por lo que siempre ha estado apegado a los ritmos, a las notas, a los acordes, a los versos, a los temas de amor, a los sones y sonidos de la marimba. Luis Octavio Hernández (Cintalapa, 1954), quien ahora es el intérprete de sus canciones, pertenece a la Asociación de Autores y Compositores de Chiapas. Él se define como un libro que en sus páginas encierra su propia historia, que se ha forjado a partir de esfuerzo, tenacidad, constancia, valor y sacrificio. Se inicia en este oficio a la edad de 16 o 17 años, no tiene el dato exacto, pero fue justo antes de pertenecer al grupo romántico El Trío de Cintalapa, con el que participa como primera voz, requinto y director del mismo. "La inspiración es algo que ya traen los compositores —afirma—. Te llega y tienes que escribir. En ocasiones me he levantado a horas de la madrugada porque en ese momento me nace la necesidad de escribir
Luis Octavio Hernández, el compositor tenaz
Tiene como compañera inseparable una guitarra; es ella quien acompaña las primeras líneas de una canción. Viene de una familia músicos, por lo que siempre ha estado apegado a los ritmos, a las notas, a los acordes, a los versos, a los temas de amor, a los sones y sonidos de la marimba. Luis Octavio Hernández (Cintalapa, 1954), quien ahora es el intérprete de sus canciones, pertenece a la Asociación de Autores y Compositores de Chiapas. Él se define como un libro que en sus páginas encierra su propia historia, que se ha forjado a partir de esfuerzo, tenacidad, constancia, valor y sacrificio. Se inicia en este oficio a la edad de 16 o 17 años, no tiene el dato exacto, pero fue justo antes de pertenecer al grupo romántico El Trío de Cintalapa, con el que participa como primera voz, requinto y director del mismo. "La inspiración es algo que ya traen los compositores —afirma—. Te llega y tienes que escribir. En ocasiones me he levantado a horas de la madrugada porque en ese momento me nace la necesidad de escribir