El galardón obtenido por la película Manto de gemas en la Berlinale no dejó de tener un elemento agridulce para su coprotagonista Nailea Norvind, pues el tema que trata es real y doloroso para México. La cinta que obtuvo el Premio Especial del Jurado aborda los efectos de la violencia en la sociedad, siguiendo a tres personajes femeninos: una policía que quiere liberar a su hijo del narco; una madre buscando a su hija desaparecida y una mujer de clase alta que decide irse a vivir al campo, última a quien ella interpreta. "Sí, es agridulce saber que eso está pasando, sabemos que a través del arte podemos mostrar eso, las historias que estamos comunicando no son ajenas a nosotros y las tenemos que reflejar", indica desde la ciudad alemana, horas después de festejar el premio. "Me gusta, más allá de lo político y social que pueda contener, esta película también es la parte humanitaria, solidaria, de ayudar (reflejada en personajes) y que debemos ir generando en el mundo entero, tenemos que rescatarnos nosotros m
Manto de gemas deja un sabor agridulce
El galardón obtenido por la película Manto de gemas en la Berlinale no dejó de tener un elemento agridulce para su coprotagonista Nailea Norvind, pues el tema que trata es real y doloroso para México. La cinta que obtuvo el Premio Especial del Jurado aborda los efectos de la violencia en la sociedad, siguiendo a tres personajes femeninos: una policía que quiere liberar a su hijo del narco; una madre buscando a su hija desaparecida y una mujer de clase alta que decide irse a vivir al campo, última a quien ella interpreta. "Sí, es agridulce saber que eso está pasando, sabemos que a través del arte podemos mostrar eso, las historias que estamos comunicando no son ajenas a nosotros y las tenemos que reflejar", indica desde la ciudad alemana, horas después de festejar el premio. "Me gusta, más allá de lo político y social que pueda contener, esta película también es la parte humanitaria, solidaria, de ayudar (reflejada en personajes) y que debemos ir generando en el mundo entero, tenemos que rescatarnos nosotros m