Con doña Lucha no solo ha chantajeado a Albertano, sino a los mexicanos, y con María de Todos los Ángeles ha dejado ver que toda mujer merece un buen hombre. Pero en Mara Escalante caben muchos más personajes y, sobre todo, muchas más facetas y sueños que la comedia. El humor es apenas una parte en la vida de Mara; la otra es la composición y la música, y una más: la posibilidad de vivir en libertad, como en las playas de Zipolite. En una industria musical que marca el tiempo, busca demostrar que la edad no es una limitante. “Esa es una de las cosas que me gusta compartirles, sobre todo a la gente que ha guardado en el cajón algún sueño, y cree que porque ya trabajó muchos años o porque ya no es tan joven no puede hacerlo realidad. Yo un día le dije a mis hijos ‘vean, tengo 50 años y acabo de grabar mi primer disco’. Nunca se les olvide que mamá a los 50 años hizo esto que quería’”. Palomazos Mara ya había probado suerte en 2023, cuando estrenó su primer álbum, Saturnina y la muerte, que derivó de la puesta
Mara Escalante hizo lo que quiso
Con doña Lucha no solo ha chantajeado a Albertano, sino a los mexicanos, y con María de Todos los Ángeles ha dejado ver que toda mujer merece un buen hombre. Pero en Mara Escalante caben muchos más personajes y, sobre todo, muchas más facetas y sueños que la comedia. El humor es apenas una parte en la vida de Mara; la otra es la composición y la música, y una más: la posibilidad de vivir en libertad, como en las playas de Zipolite. En una industria musical que marca el tiempo, busca demostrar que la edad no es una limitante. “Esa es una de las cosas que me gusta compartirles, sobre todo a la gente que ha guardado en el cajón algún sueño, y cree que porque ya trabajó muchos años o porque ya no es tan joven no puede hacerlo realidad. Yo un día le dije a mis hijos ‘vean, tengo 50 años y acabo de grabar mi primer disco’. Nunca se les olvide que mamá a los 50 años hizo esto que quería’”. Palomazos Mara ya había probado suerte en 2023, cuando estrenó su primer álbum, Saturnina y la muerte, que derivó de la puesta