Marcus Ornelas asegura que procura no involucrar sus vivencias o a sus seres queridos para lograr una emoción, pero en la puesta en escena El hijo sentirse identificado ha sido casi inevitable. La obra, escrita por Florian Zeller, pone al centro a un adolescente de 17 años, hijo de unos padres divorciados, que pasa por una crisis emocional. “Esta obra me pega muchísimo, obviamente no uso a mi hijo, pero en una ocasión por una situación personal no podía decir mis textos, porque me ganaba la emoción”, dice Ornelas. Trabajar con este texto, reconoce el actor brasileño, ha hecho que se cuestione sobre la relación que tiene con su hijo Diego, de 10 años de edad: “Me dio una zarandeada sobre cómo estoy con él, y a partir de esto lo primero que hago al llegar a casa es abrazarlo y decirle ‘te amo’, no es que no lo hiciera antes pero hoy es una necesidad, trato de entenderlo y estar más cercano a él”. Convivencia “Por el trabajo a veces no nos vemos, por eso cuando me pide jugar le respondo ‘juguemos un ratito y lue
Marcus revisa su relación con El hijo
Marcus Ornelas asegura que procura no involucrar sus vivencias o a sus seres queridos para lograr una emoción, pero en la puesta en escena El hijo sentirse identificado ha sido casi inevitable. La obra, escrita por Florian Zeller, pone al centro a un adolescente de 17 años, hijo de unos padres divorciados, que pasa por una crisis emocional. “Esta obra me pega muchísimo, obviamente no uso a mi hijo, pero en una ocasión por una situación personal no podía decir mis textos, porque me ganaba la emoción”, dice Ornelas. Trabajar con este texto, reconoce el actor brasileño, ha hecho que se cuestione sobre la relación que tiene con su hijo Diego, de 10 años de edad: “Me dio una zarandeada sobre cómo estoy con él, y a partir de esto lo primero que hago al llegar a casa es abrazarlo y decirle ‘te amo’, no es que no lo hiciera antes pero hoy es una necesidad, trato de entenderlo y estar más cercano a él”. Convivencia “Por el trabajo a veces no nos vemos, por eso cuando me pide jugar le respondo ‘juguemos un ratito y lue