Mariah Carey eleva el sueño olímpico

Las luces se apagaron en el estadio San Siro, en Milán, para dar paso al esperado momento musical en la inauguración de los Juegos Olímpicos de Invierno, y del escenario central se erigió la figura casi suspendida de Mariah Carey. Su voz, afinada y segura, se lució esta vez en italiano, idioma que, dijo antes del evento, escuchaba desde niña en la voz de su madre, una cantante de ópera. Carey interpretó “Nel blu, dipinto di blu”, mejor conocido como “Volare”, clásico de la música italiana compuesto por Domenico Modugno. “Pienso que un sueño parecido no volverá más”, cantó en el idioma local, desatando los aplausos de más de 60 mil personas que acudieron a una ceremonia dirigida por Marco Balich. Continuó con el tema “Nothing is impossible (Nada es imposible)”, una pieza que habla del espíritu deportivo y que volvió a arrancar la ovación del público. Otro instante memorable lo protagonizó la actriz sudafricana Charlize Theron, quien tomó el micrófono para leer un mensaje de paz atribuido a Nelson Mandela.