El camerino que ocupa Maribel Guardia en el Teatro San Rafael es pequeño, apenas caben ella y alguien que la auxilia en sus cambios de ropa entre número y número en el musical Perfume de Gardenia. Pero por más reducido que sea ese espacio, es suficiente para mantenerse siempre acompañada de la presencia de Julián, a tres años de su fallecimiento, pero que a través de una gran fotografía acompaña a la actriz. “Aquí está conmigo como andaba en los camerinos mientras yo estaba grabando telenovelas. También me lo llevaba cuando cantaba, él estaba chiquitito y me lo llevaba a los palenques; él se quedaba con la nana y lo bañaba en el lavabo del hotel y con shampoo le daba su baño de burbujas”, recuerda la famosa, conmovida, en entrevista. “Yo, con todo y mi trabajo, no me quise perder esos años de él y ahora le doy gracias a Dios de que me lo prestó por 27 años”, añade en un tono más sereno. El duelo no es una sensación nueva para Maribel, desde chica enfrentó la pérdida. Su madre murió cuando ella tenía nueve año
Maribel tiene la mitad de su corazón
El camerino que ocupa Maribel Guardia en el Teatro San Rafael es pequeño, apenas caben ella y alguien que la auxilia en sus cambios de ropa entre número y número en el musical Perfume de Gardenia. Pero por más reducido que sea ese espacio, es suficiente para mantenerse siempre acompañada de la presencia de Julián, a tres años de su fallecimiento, pero que a través de una gran fotografía acompaña a la actriz. “Aquí está conmigo como andaba en los camerinos mientras yo estaba grabando telenovelas. También me lo llevaba cuando cantaba, él estaba chiquitito y me lo llevaba a los palenques; él se quedaba con la nana y lo bañaba en el lavabo del hotel y con shampoo le daba su baño de burbujas”, recuerda la famosa, conmovida, en entrevista. “Yo, con todo y mi trabajo, no me quise perder esos años de él y ahora le doy gracias a Dios de que me lo prestó por 27 años”, añade en un tono más sereno. El duelo no es una sensación nueva para Maribel, desde chica enfrentó la pérdida. Su madre murió cuando ella tenía nueve año