Mario Iván Martínez, en la piel de Van Gogh

Hace tres años, Mario Iván comenzó el camino de uno de sus proyectos teatrales más entrañables: Vincent, girasoles contra el mundo. Para darle forma decidió recorrer —ciento veintitantos años después—, los pasos de ese artista incomprendido de su época, por lo que viajó un mes a Europa y visitó el sitio en el que murió y por supuesto, los lugares donde creó magníficos cuadros, como Arlés, en Francia, lugar por demás polémico porque fue allí donde se cortó la oreja, la ofreció como regalo a una prostituta y poco después, fue expulsado del lugar. Este lunes, el actor recordó la anécdota más emotiva que le ocurrió en este recorrido. "Yo iba caracterizado a los lugares y acompañado de un historiador. La gente me veía en Arlés y decían ´¡Van Gogh!´, y de pronto, fuimos a comprar a una tienda y cuando vamos saliendo viene una viejecilla que en cuanto me ve se tapa la boca y (al borde del llanto) dice ´¡Van Gogh, perdónanos, no supimos comprenderte!´. "El de la tienda nos explicó después que el abuelo de esa señor