Marjorie de Sousa hablo de Aracely Arámbula, su antecesora en la puesta en escena Perfume de Gardenia, la actriz venezolana de 45 años tomó el lugar de la mexicana de 51, y aunque admitió que no son amigas, dijo que se veía reflejada en ella porque ambas luchan por que sus hijos estén bien. Marjorie es mamá de Matías, fruto de la relación que mantuvo con el actor argentino Julián Gil, con quien sostuvo un largo proceso legal, el cual se centró en la disputa por la manutención, patria potestad y custodia del menor. Concluyó con la sentencia a favor de De Sousa, otorgándole la patria potestad exclusiva, mientras Gil mantuvo la obligación de pagar el 20 % de sus ingresos como pensión alimenticia; desde hace casi nueve años, Gil no ve ni convive con su hijo, pues asegura que Marjorie no lo permite. Aunque fue cuestionada sobre si algún día el papá de su hijo convivirá con él, Marjorie no quiso mencionar algo al respecto, pues consideró que era su momento y prefirió evadir el cuestionamiento. “Mi corazón, no voy a
Marjorie de Sousa elogia a Arámbula
Marjorie de Sousa hablo de Aracely Arámbula, su antecesora en la puesta en escena Perfume de Gardenia, la actriz venezolana de 45 años tomó el lugar de la mexicana de 51, y aunque admitió que no son amigas, dijo que se veía reflejada en ella porque ambas luchan por que sus hijos estén bien. Marjorie es mamá de Matías, fruto de la relación que mantuvo con el actor argentino Julián Gil, con quien sostuvo un largo proceso legal, el cual se centró en la disputa por la manutención, patria potestad y custodia del menor. Concluyó con la sentencia a favor de De Sousa, otorgándole la patria potestad exclusiva, mientras Gil mantuvo la obligación de pagar el 20 % de sus ingresos como pensión alimenticia; desde hace casi nueve años, Gil no ve ni convive con su hijo, pues asegura que Marjorie no lo permite. Aunque fue cuestionada sobre si algún día el papá de su hijo convivirá con él, Marjorie no quiso mencionar algo al respecto, pues consideró que era su momento y prefirió evadir el cuestionamiento. “Mi corazón, no voy a