Marlene Calderón, sobreviviente del clan Trevi-Andrade (liderado por el productor Sergio Andrade y Gloria Trevi), habló en el podcast Criminalmente desde una perspectiva diferente: el control mental que ejercían sobre las chicas que privaron de su libertad. Este día se libera en las plataformas de video la entrevista que el anfitrión Fermex le hizo a la exintegrante y en al que reveló las tácticas invisibles para quedar atrapada en sus sueños y habitar en la oscuridad. “Antes de que yo llegara existieron muchas, antes de que Gloria se hiciera famosa... ella era la que nos llevaba al matadero. Usaban ponernos en contra diciéndonos que nos podían quitar nuestro lugar”, dijo. Recordó que, tras un evento, cuando tenía 13 años, pero le hicieron decir que cumplía 18, “ya estaba de corista, pero mi mamá me hablaba todos los días y llegamos a la Ciudad de México y Gloria me dijo ‘Marlene, tu mamá te va a echar a perder tu carrera, Sergio está harto de recibir llamadas de tu mamá, aquí ni una mamá puede entrar’”. Así
Marlene Calderón habla de Trevi-Andrade
Marlene Calderón, sobreviviente del clan Trevi-Andrade (liderado por el productor Sergio Andrade y Gloria Trevi), habló en el podcast Criminalmente desde una perspectiva diferente: el control mental que ejercían sobre las chicas que privaron de su libertad. Este día se libera en las plataformas de video la entrevista que el anfitrión Fermex le hizo a la exintegrante y en al que reveló las tácticas invisibles para quedar atrapada en sus sueños y habitar en la oscuridad. “Antes de que yo llegara existieron muchas, antes de que Gloria se hiciera famosa... ella era la que nos llevaba al matadero. Usaban ponernos en contra diciéndonos que nos podían quitar nuestro lugar”, dijo. Recordó que, tras un evento, cuando tenía 13 años, pero le hicieron decir que cumplía 18, “ya estaba de corista, pero mi mamá me hablaba todos los días y llegamos a la Ciudad de México y Gloria me dijo ‘Marlene, tu mamá te va a echar a perder tu carrera, Sergio está harto de recibir llamadas de tu mamá, aquí ni una mamá puede entrar’”. Así