Mayrín Villanueva se describió como una mujer que suele hacer varias cosas simultáneamente, pues mientras trabaja, está al pendiente de lo que pasa en su casa, sin descuidar a sus hijos, ni a su marido. “Las mujeres somos muy controladoras del hogar. Yo quiero hacerlo todo al mismo tiempo con lo del trabajo, pero ya estoy acostumbrada, mis niños nacieron cuando yo ya trabajaba, nada más acomodé mis tiempos y afortunadamente tengo gente a quien le tengo toda la confianza que me ayuda con mis chavos”, señala. En entrevista, comentó que su ritmo tan acelerado de vida ha hecho que siempre esté yendo y viniendo, con llamados para grabar escenas, atenta al teléfono, pero ha aprendido a sobrevivir al estrés diario de ser actriz. “Ahora mis hijos me ayudan, ellos ya trabajan, me pueden entender, saben cómo funciona”, cuenta. Después de muchos años de tener una vida “perfecta”, Mayrín se convertirá en una “godín”, mientras atiende a sus niños. Para completar sus gastos venderá chilaquiles a escondidas en la oficina,
Mayrín Villanueva hace todo a la vez
Mayrín Villanueva se describió como una mujer que suele hacer varias cosas simultáneamente, pues mientras trabaja, está al pendiente de lo que pasa en su casa, sin descuidar a sus hijos, ni a su marido. “Las mujeres somos muy controladoras del hogar. Yo quiero hacerlo todo al mismo tiempo con lo del trabajo, pero ya estoy acostumbrada, mis niños nacieron cuando yo ya trabajaba, nada más acomodé mis tiempos y afortunadamente tengo gente a quien le tengo toda la confianza que me ayuda con mis chavos”, señala. En entrevista, comentó que su ritmo tan acelerado de vida ha hecho que siempre esté yendo y viniendo, con llamados para grabar escenas, atenta al teléfono, pero ha aprendido a sobrevivir al estrés diario de ser actriz. “Ahora mis hijos me ayudan, ellos ya trabajan, me pueden entender, saben cómo funciona”, cuenta. Después de muchos años de tener una vida “perfecta”, Mayrín se convertirá en una “godín”, mientras atiende a sus niños. Para completar sus gastos venderá chilaquiles a escondidas en la oficina,