Melva Olivas explora el paso del tiempo

En Volver (Reversa), la coreógrafa y artista escénica Melva Olivas (Hermosillo, Sonora, 1989) reflexiona sobre la memoria —cómo construimos y reconstruimos ciertos momentos— y explora el inexorable paso del tiempo. “En ese sentido, la reversa aparece como una imposibilidad: los cuerpos regresan, las acciones pueden repetirse hacia atrás o reconstruir una imagen, pero nunca es posible volver al mismo lugar. Esta contradicción es una de las cosas que más me interesan de la pieza, el hecho de que, aunque queramos volver el tiempo no deja de avanzar”, explica Olivas, en entrevista. La reversa, como concepto, es la premisa que la pieza desarrolla. En la dramaturgia es, por ejemplo, el recuerdo de una fiesta abordada desde el final, como una cinta rebobinada, el flashback y el salto entre escenas, continúa la coreógrafa. En el terreno de lo físico, Olivas se pregunta, ¿qué sucede al intentar regresar una acción?, ¿qué pasa si un abrazo o un encuentro entre dos personas son vistos al revés? Movimiento “Pero la rever